llueve mucho, mansamente a veces,
con toda la morriña que atrapa el orballo,
y otras veces con furia oblicua y viento
la hierba y el barro un espejo de nubes
y volando entre ellas, libres, mis pensamientos
música batiendo contra los cristales,
notas límpidas de voces corales
cuya mágica belleza invita a soñar
un manto de musgo cubriendo las piedras,
abrigando el tiempo, testigo del mundo,
de historias, de vida, de lucha y de paz
hay tregua en el cielo, que dejó entreabierta
la alegre cortina de la primavera
vuelan las cigúeñas, danzan majestuosas
preparando el nido para sus retoños
con su crotoreo saludan felices
renovando el ciclo de espinas y rosas