domingo, 11 de enero de 2015

cuento


 
 
 
éste era un beso triste y harapiento
que volaba errante sin encontrar su destino,
atravesó el valle del corazón envuelto en niebla
y, cansado y aterido, hizo un alto en el camino
***
se posó en una ramita de esperanza
y ahuecó su maltrecho plumaje de dulzura
tratando de encontrar cobijo  y fuerza
para vencer al desencanto y la amargura
***
calmó su sed con unas gotas de rocío
y decidido emprendió de nuevo el vuelo
cuando de entre la niebla de ese corazón herido
surgió un gran rayo de sol ,aventurero
***
así encontró el camino el beso errante,
que desplegó sus alas de confianza
y barriendo la niebla del corazón
tejió su nido te ternura y esperanza

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso, Amparo!

mabel dijo...

sigue alimentandonos con tus palabras ...me gusta

Anónimo dijo...

Un bikiño con mucho SOL, como tu eres, radiante, Jeje!!
ana R

Mª José dijo...

Qué bonito Amparo!! Me gusta mucho!!!
Besitos, Mª José Cuesta

Anónimo dijo...

Ojalá que algunos pudiéramos vivir del cuento, literariamente hablando; no como "otros muchos del país". Hermoso y profundo. Un abrazo.
José María herrero Sanz.